Maradona 86, el 2 a 1 contra Inglaterra

Este partido es un arquetipo para la eternidad, demuestra el carácter literario del fútbol como pocos ejemplos. 

Estrictamente la semifinal del mundial de México 86 no era más que un asunto futbolístico. Pero el trasfondo de la guerra de Las Malvinas creaba una realidad tan intensa, que e califica como arte invadiendo la realidad. Al respecto ver http://vidasecadalsol.com/plop/

En la realidad objetiva era un simple partido de fútbol. En la realidad simbólica para argentinos y los ingleses estaba comprometido en ese partido buena parte de su ser, identidad y autoestima. Más para los argentinos, perdedores en la guerra, pero los otros son especialmente patriotas y también se habían llevado su carga de muertos.

Así que era un partido insuperable en cuanto a implicancias y peso específico. Auténtica realidad ciética (pronto desarrollaremos artículos sobre el concepto de “realidad ciética”. SOLO AQUÍ en LA Vida Secada Al SOL, ¡Tu página de cabecera, querido lector, en cuanto a epistemología y ontología de la literatura!).

Los dos goles de Maradona, el contrahecho y el monumental, son ya legendarios. Parecen una maquinación literaria, una mofa de fábula clásica.

Los argentinos superaban, podían salirse con la suya con los más impresionantes recursos de la bajeza y la grandeza. Tenían todo.

Que era exactamente lo que necesitaba Argentina para irse curando de la ruina y la humillación de los ingleses.

Maradona sin lugar a dudas era consciente de lo que estaba en juego, quiso escribir la historia, esculpir literatura http://vidasecadalsol.com/aspectos-compartidos-entre-el-futbol-y-la-literatura-como-artes/, y le salió tan redondo como la pelota ideal.

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