Urgencia de nuevas taxonomías en Arte y Literatura

El nobel de literatura a Bob Dylan constituyó un auténtico shock. Para unos más que otros, desde luego. Hay varios niveles de análisis del asunto. El grueso de la discusión se quedó en el primer nivel de si las lyrics de Dylan son buena poesía. El comité Nobel no fue claro y la gente asumió inmediatamente que se lo premiaba como poeta.

Esto abrió un primer grado de polémica en el cual tomaríamos partido por quienes repudian al Nobel. Su poesía es pasable con chispazos superiores aquí y allá y también relleno y hasta tonterías.

No tendrían valor artístico mayor si no fuera por… la música. El comité nobel, hechizado como está con la música, creyó que son las letras las que los llevan a esas emociones/reflexiones literarias profundas. Pero es la música lo que infunde a letras medianotas un peso y un ser que las completa y hace literariamente profundas. Esto, si el comité vio la obra de Dylan como estrictamente poesía, pero parece que hubo más.

La idea de ver a la música, a la canción, como literatura es antiquísima y desde luego apunta a una verdad esencial. ¿Por qué no se había pensado antes? Parece que el Comité Nobel quiso recuperar esa naturalidad; “Homero escribió para ser cantado” declaró una de sus funcionarias.

Fue entonces un premio conceptual. La canción es un género literario, lo sabíamos, lo sabemos, el Comité Nobel no ha hecho más que formalizar un “secreto a voces epistemológico”, que yacía bajo la dictadura de la manera como la modernidad retomó la antigüedad clásica occidental, y entonces la división de las bellas artes tal como las conocemos.

Es decir se premia el concepto de que la canción es un género literario y Bob Dylan es un maestro del género. Si vamos a abrir esa puerta Bob Dylan es una buena elección: masivamente respetado, difícil de no respetar, sea cual sea el gusto musical, o literario desde luego, que uno prefiera. Bob Dylan siempre ha aburrido un poco a este Director Ejecutivo, pero entiendo el principio. Personalmente le hubiera dado un premio nobel de literatura a Young, Young & Scott; es decir a AC/DC. Aquí explicaciones de por qué: http://vidasecadalsol.com/acdc/

Se generó así un segundo nivel de polémica. ¿Es la música literatura? se escandalizó e indignó mucha gente. Esta discriminación al género mestizo es absurda si se piensa en la inclusión del teatro como literatura a premiar. Leer teatro es solo la mitad de la experiencia: la literatura es auxiliar a otra actividad; la escenificación, exactamente como las lyrics de canciones sin la música. Hay géneros literarios híbridos; palabras + música, o palabras + imagen o palabras + happening. La canción sería un género literario hibrido, pero literario al fin.

Sin embargo nadie ha discutido los premios a dramaturgos. No existe algún una razón lógica, axiológica o empírica por lo que el teatro ha de ser literatura y no la cancion: estamos acostumbrados, simplemente.  Y es entonces, cuando cualquiera con un mínimo de sentido común científico entiende que la taxonomía vigente de las artes y la literatura, puede y debe ser revisada.

En esta sección analizaremos las posibilidades de la literatura, de los géneros que aunque claramente la entrañan, no son reconocidos. Ojo que no pretendemos hablar en sentido metafórico, como quien dijera “la novela de la vida” o “la poesía del toreo”. Este tipo de expresiones, la realidad que traslucen, tienen también su verdad y merecen una exploración, pero a un nivel epistemológico distinto, más puro, y que trataremos en la sección: “La literatura, matemática de lo incidental”.

Nos referimos aquí a asuntos de taxonomía, a géneros concretos. Delinearemos por el momento dos ámbitos de reflexión:

  1. Los géneros literarios híbridos

Los llamaremos tejidos para subrayar su carácter de entrelazamiento entre la literatura y otro elemento no literario. Podemos nombrar:

  • Los tejidos literario-musicales
  • Los tejidos literario-iconográficos

2. El internet como catalizador evolutivo

Tal como le sucedió a la pintura con el advenimiento de la fotografía, el advenimiento del internet está haciendo mutar la literatura hacia ontologías insospechadas. La literatura troll es una concreción muy vistosa pero se enmarca en lo que podríamos llamar literatura de interacción y asimismo literatura Ready-Made (de la que habría, siguiendo la clasificación de Duchamp respecto a tal concepto de casta pura y asistida).